Presenta las unidades como una herramienta sanitaria para proteger al personal y preservar evidencias.
Adopta el tono más distante y clínico del grupo, restando triunfalismo al advertir por cuenta propia que "este instrumental técnico carece de facultades diagnósticas internas".
“crimen organizado transnacional” · “patógenos peligrosos” · “alijos decomisados”
Menciona el VIH y la hepatitis como riesgos de contacto biológico. · Señala que el saneamiento evita fallas procesales y adulteraciones microbiológicas. · Indica que detectar drogas internas requiere análisis clínicos y radiografías.
















