Tendencia de los mediosHacia dónde se inclina cada medio
Cada pieza se clasifica como crítica, descriptiva o favorable al gobierno. Cada medio, por hacia dónde se inclina su cobertura: oficialista, inclinación oficialista, equilibrado, inclinación opositora u opositor. Lo decimos con seis pruebas independientes (la del trato a los invitados, solo en audiovisual), calculadas con lo que publicó en los últimos 90 días como máximo; cada perfil dice las fechas exactas. Para saber qué es «el gobierno», el análisis de cada pieza recibe quién ocupa cada cargo: los designados por el presidente —incluidos la Procuraduría, la Policía y las Fuerzas Armadas— y los órganos autónomos son el gobierno; los legisladores, alcaldes y dirigentes del partido de gobierno y sus aliados son el oficialismo, y los de los demás partidos, la oposición. Los jueces no cuentan como gobierno. Lo sacamos de nuestros propios datos de El Estado bajo la lupa.
Su voz. Sus piezas con postura clara frente al gobierno (al menos 25 puntos de 100 hacia un lado): cuántas son críticas y cuántas favorables. Se mide con ocho o más, y apunta en una dirección si la diferencia es de al menos un 20 % de esas piezas y pasa una prueba de signo.
Cómo cuenta las mismas noticias. En cada historia con cobertura suficiente ordenamos las versiones de los medios de la más crítica a la más favorable, con una frase que cita sus propias palabras. Lo que indica una línea es cómo trata lo incómodo: apunta hacia lo oficialista si suaviza las noticias desfavorables al gobierno y hacia lo opositor si toma distancia de las favorables. Reproducir el comunicado de una noticia favorable, o la denuncia de una desfavorable, deja a un medio en un extremo sin decir nada de su línea, así que eso no cuenta. Con veinte historias o más de ese tipo, apunta en una dirección si su posición media se aleja al menos cinco puntos del centro de forma consistente (prueba t).
Qué noticias elige publicar. De las noticias con impacto para el gobierno que publicaron al menos tres medios, qué parte de las que publicó le eran favorables, frente a la del conjunto de los medios. Con veinte o más, apunta en una dirección si la diferencia es de al menos cinco puntos y pasa una prueba binomial.
Cuánto les dedica. La prensa dominicana suele atribuir cada frase, así que su línea se ve sobre todo en qué publica y cuánto espacio le da. En cada noticia con impacto para el gobierno que publicaron al menos tres medios, comparamos cuántas piezas le dedicó con el promedio de los medios que la publicaron. Con veinte noticias favorables y veinte desfavorables o más, apunta hacia lo opositor si a las desfavorables les dedica de forma consistente más que a las favorables, y hacia lo oficialista si al revés (al menos 8 % de diferencia y prueba t).
Cómo trata a sus invitados. Solo en sus videos con voz propia: cómo trata el presentador a cada invitado político, con guante (preguntas blandas o a favor) o con dureza (repregunta, contrasta con datos, lo lleva a temas que no le convienen). Invitar a alguien no cuenta: cuenta cómo lo trata. Lo comparamos con cómo tratan todos los medios a los invitados de cada lado; con diez apariciones o más, apunta hacia lo opositor si es de forma consistente más duro con el gobierno o más suave con la oposición, y hacia lo oficialista si al revés (prueba t). Ser duro con todos no es inclinarse. La retransmisión de un acto oficial sin voz propia del canal no cuenta como su postura.
Qué difunde sin contraste. Las piezas con una postura leve (de 15 a 24 puntos de 100 hacia un lado) casi siempre reproducen la versión de un solo lado sin contrastarla: un comunicado, una declaración, un anuncio. Todos los medios publican comunicados, así que contarlas contra un empate haría parecer oficialista a cualquiera; lo que cuenta es de quién publica más. Comparamos qué parte de esas piezas difunde al gobierno con la del conjunto de los medios: con veinte o más, apunta en una dirección si la diferencia es de al menos diez puntos y pasa una prueba binomial.
Es «Oficialista» u «Opositor» cuando su propia voz va con claridad en esa dirección —al menos cuatro de cada cinco de sus piezas con postura clara, y postura clara en al menos el 5 % de sus piezas— y ninguna prueba apunta al otro lado; si la dirección viene sobre todo de su encuadre, de su agenda, de cuánto les dedica, de lo que difunde o de cómo trata a sus invitados, o alguna prueba no coincide, es «Inclinación». «Equilibrado» quiere decir que al menos dos de sus pruebas tienen muestra y que no apuntan a ningún lado, o se compensan; «Sin muestra suficiente», que todavía no se puede medir (con una sola prueba medida y sin dirección no decimos que esté equilibrado). La clasificación describe su cobertura en esas fechas, no una afiliación partidaria.
En el mapa de medios, cada clase ocupa una franja del eje horizontal y, dentro de ella, el medio va más hacia el extremo cuanto más fuertes son sus pruebas.