Panorama · 30 jul de 2026
El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, ha propuesto una normativa para permitir que los jueces de inmigración impongan multas por desacato de hasta 3.500 dólares a inmigrantes, abogados o testigos que incumplan órdenes judiciales. La medida ha generado críticas de expertos legales y asociaciones debido a que excluye a los abogados del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), siendo calificada por sectores como una táctica de intimidación. Paralelamente, la administración ha impulsado sanciones económicas acumulativas contra extranjeros que permanecen en el país tras una orden de deportación.