Presenta el artículo con un titular directo sin modificaciones, enfocándose en la publicación íntegra de la columna de opinión.
“A quien no le guste, que se vaya en yola!” · “¡Qué muchacho más ameno!” · “¡Así no, magistrados!” · “Viene mambo…” · “suma gorda” · “a costilla nuestra”
El medio añade una nota editorial advirtiendo que publican los artículos de opinión sin hacer correcciones de redacción, pero se reservan el derecho a rechazar los que tengan errores de sintaxis u ortográficos.
Ninguna respecto al texto original de la columna.
