William Rodríguez es un veterano periodista y ejecutivo de medios de la República Dominicana, reconocido por su transición desde la televisión tradicional hacia el emprendimiento digital independiente. Nacido en El Puerto, municipio de Villa Altagracia, su labor periodística se centra en la cobertura de la política nacional, la seguridad ciudadana y problemáticas comunitarias. Debido a la alta frecuencia de su nombre, la investigación descarta vínculos con homónimos como el Ministro de Turismo de Costa Rica, el sobreviviente de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York, figuras militares estadounidenses o individuos asociados al Cartel de Cali.
La trayectoria de Rodríguez en los medios de comunicación dominicanos incluye roles ejecutivos de alta responsabilidad, operando bajo relación de dependencia y sin registro de participación accionaria en estos conglomerados. Fungió como Director de Noticias en Noticias SIN, Subdirector de Noticias en CDN y Jefe de Producción en Teleantillas, cargo que dejó en marzo de 2011. Inmediatamente después, asumió como Director de Prensa del Grupo Supercanal (Canal 33), cadena donde en agosto de 2011 estrenó su propio programa de investigación televisiva denominado "El Puerto".
En la actualidad, Rodríguez ejerce autonomía total sobre su línea editorial como propietario exclusivo y director general de su conglomerado digital. El 30 de septiembre de 2009 lanzó el periódico digital elpuerto.com.do, descrito como una iniciativa familiar sin socios externos. Esta plataforma se expandió al formato audiovisual mediante el canal de YouTube El Puerto TV (@conelpuerto), el cual acumula más de 68,900 suscriptores y 30,000 videos publicados, operando como su principal foro para programas como "En Política con William Rodríguez", fiscalización municipal y reportajes documentales.
En el ámbito de sus relaciones comerciales con el Estado, los registros del Sistema Integrado de Gestión Financiera (SIGEF) del Ministerio de la Presidencia de 2016 documentan pagos a favor de elpuerto.com.do. Específicamente, constan libramientos por RD$39,967.66 (correspondiente a publicidad de febrero de 2016) y RD$14,160.00. Dado que no existe una sociedad comercial (SRL o EIRL) registrada exclusivamente a su nombre en la Oficina Nacional de la Propiedad Industrial (ONAPI) para operar este medio, se infiere que factura como Persona Física. Asimismo, entre 2020 y 2024 no existen registros de nuevas adjudicaciones en el portal de la Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP). En las bases de datos oficiales figuran múltiples marcas y nombres comerciales a nombre de "William Rodríguez" (como PALMA LOCK W.N., ROSALIE, ROALCA OFFICE SUPPLY y EQUUS), pero no existe evidencia que los vincule al periodista, tratándose probablemente de individuos homónimos.
El historial público de Rodríguez registra episodios de alta tensión derivados de su ejercicio periodístico. En mayo de 2015, denunció haber recibido amenazas de muerte recurrentes tras criticar en televisión la ineficacia de la Policía Nacional y el Ministerio Público frente a la delincuencia. Este hecho provocó que el Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) exigiera públicamente al Procurador General una investigación para salvaguardar su integridad. Asimismo, mantiene una activa participación local en Villa Altagracia, donde figura como representante de "Puerto TV" en eventos oficiales del Sistema de Monitoreo de la Administración Pública (SISMAP).
En relación a fricciones con el poder político y el Estado, destacan dos eventos. En agosto de 2020, Rodríguez afirmó que las ambulancias del Sistema 911 eran alquiladas a empresas del excandidato presidencial Gonzalo Castillo. El director del Servicio Nacional de Salud (SNS) ejecutó su derecho a réplica y desmintió documentalmente la afirmación, demostrando que los vehículos eran subcontratados a la Cruz Roja Dominicana. Posteriormente, en mayo de 2023, su exclusión de una rueda de prensa encabezada por el candidato presidencial Abel Martínez en Villa Altagracia desató un debate gremial sobre la polarización política y el trato a la prensa local. No constan sentencias judiciales firmes ni embargos en su contra por difamación o injuria.