Persio Maldonado Sánchez es un abogado, periodista y ejecutivo de medios dominicano, reconocido por haber cofundado el periódico El Nuevo Diario en mayo de 1981. Con formación académica en Ciencias Políticas por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y en Derecho por la Universidad Interamericana, ha desarrollado una extensa trayectoria en la gerencia mediática y en el debate sobre la libertad de expresión. Para el análisis de registros corporativos, es imprescindible distinguirlo de su hijo, Persio Sully Maldonado Bonnelly, quien funge en la actualidad como Gerente General del medio. La estructura operativa del periódico tiene un carácter familiar, en la que también participa su esposa, Cosette Bonnelly Betances, como directora ejecutiva y administradora principal. En el ecosistema de medios dominicano, Maldonado Sánchez consolida su posición corporativa como Presidente del Consejo de Directores, Director General y principal accionista de Editora El Nuevo Diario, S.A. Desde esta entidad, lidera la línea editorial y la expansión digital del medio, impulsando plataformas como El Nuevo Diario TV desde 2017. Su participación en medios se extiende a la televisión abierta tradicional; desde 1995 funge como coproductor y panelista principal del programa Matinal, transmitido por Telemicro (Canal 5). Además, a nivel individual, registró en 2010 la empresa OPEMECO (Operadora de Medios de Comunicación), concebida para la producción y administración de espacios audiovisuales y publicitarios. A nivel institucional y gremial, Maldonado Sánchez ejerce la presidencia de la Sociedad Dominicana de Diarios, Inc. (SDD), entidad que congrega a los directores de los principales impresos del país, y es miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Desde la presidencia de la SDD, ha asumido un rol activo en las discusiones sobre legislaciones de prensa frente al Estado. Ha liderado negociaciones como las enmiendas a la Ley 01-24 de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) para exigir que las solicitudes de información requieran de una orden judicial previa, y se opuso de forma categórica a las penas de prisión por difamación en el proyecto de reforma del Código Penal, argumentando que dichos castigos generan autocensura. Desde la perspectiva de sus intereses comerciales con el Estado, Editora El Nuevo Diario, S.A., al igual que OPEMECO, actúan regularmente como proveedoras de entidades estatales dominicanas. La base documental registra procesos de adjudicación por publicidad institucional, publicaciones legales y alquiler de infraestructura con instituciones como la Junta Central Electoral, el Ministerio de Trabajo, el Poder Judicial, ministerios e instituciones descentralizadas. Asimismo, Editora El Nuevo Diario invierte parte de su capital como financista de producciones cinematográficas amparadas bajo los incentivos de la Ley 108-10 de Cine, lo cual le permite a la empresa deducir un porcentaje de su inversión a través de Créditos Fiscales Transferibles, como documentan resoluciones de marzo de 2025 del Consejo Intersectorial para la Promoción de la Actividad Cinematográfica. En el escrutinio público, su historial no registra procesos por delitos corporativos ni condenas de notoriedad. Las controversias vinculadas a su figura se han circunscrito al ámbito de su ejercicio profesional y participación pública. Una de las más destacadas fue su integración en la comisión oficial que investigó la licitación de la Central Termoeléctrica Punta Catalina; ante las críticas de sectores sociales por los resultados del informe, Maldonado Sánchez aclaró que el mandato de la comisión se limitaba a auditar los aspectos técnicos y económicos del proceso de adjudicación bajo la Ley 340-06, precisando que las indagatorias sobre sobornos legislativos correspondían exclusivamente al Ministerio Público.