Enmarca el hecho con un tono coloquial y de frustración cultural desde el titular, subrayando la contradicción de que los ciudadanos exigen obras pero luego no las utilizan.
“Al dominicano no hay quien lo entienda” · “prácticamente desierto” · “desafiando las normas”
No presenta afirmaciones factuales únicas significativas, pues el cuerpo del artículo y las citas de ciudadanos son idénticas a las del otro medio publicado.
Omite emitir juicios directos sobre las razones morales o cívicas de los ciudadanos en la voz del redactor, limitándose a citar a los entrevistados.



