Ramón Buenaventura Báez Figueroa es un empresario y exbanquero dominicano, conocido públicamente por haber ocupado el cargo de presidente y director ejecutivo del Banco Intercontinental (Baninter) desde 1993 hasta su intervención estatal en 2003. Para mantener la precisión del registro, es necesario establecer una desambiguación genealógica: no debe ser confundido con su bisabuelo, Ramón Báez Machado, quien fue presidente provisional de la República en 1914, ni con su padre, el fallecido empresario Ramón Báez Romano, fundador original de Baninter en 1986 y expresidente de la Editora Listín Diario.
Durante su gestión al frente de Baninter, Báez Figueroa orquestó una expansión corporativa que lo llevó a controlar aproximadamente el 40 % del panorama de medios de comunicación en República Dominicana. A través del Grupo de Medios de Comunicación (Medcom), fundó la Red Nacional de Noticias (RNN Canal 27) en noviembre de 2002. Asimismo, ejerció la presidencia de la Editora Listín Diario entre 2000 y 2004, y mantuvo control sobre canales de televisión como Telecentro (Canal 13), la operadora de cable Aster y cerca de 76 emisoras radiales.
Esta hegemonía mediática y empresarial concluyó definitivamente en 2003 tras el colapso financiero de Baninter. Los activos vinculados a Báez Figueroa, incluidos RNN y Listín Diario, fueron incautados por el Estado dominicano y el Banco Central. En la actualidad, Báez Figueroa no posee propiedad, cargos corporativos, dirección editorial, empleo ni alianzas comerciales con dichos medios. Particularmente, RNN Canal 27 es operado hoy por la entidad jurídica OBI TV SRL, propiedad del Estado dominicano, la cual figura activamente como proveedora gubernamental con contratos multimillonarios vigentes en instituciones como el Ministerio de Educación, la Junta Central Electoral y la Dirección General de Pasaportes.
El historial público de Báez Figueroa está marcado por una decisión judicial firme emitida el 21 de octubre de 2007. El Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional lo condenó a 10 años de prisión y al pago de más de 64 mil millones de pesos en indemnizaciones por violación a la Ley Monetaria y Financiera, derivado de la alteración y ocultación de datos bancarios. En esa misma sentencia, el tribunal lo descargó (absolvió) de los delitos de lavado de activos y abuso de confianza. En agosto de 2013, tras un acuerdo de cesión de bienes y haber cumplido más de cinco años de su condena, se le otorgó la libertad condicional por buena conducta.
En octubre de 2023, el perfil público de Báez Figueroa retomó notoriedad al iniciar un proceso legal abierto contra la comisión liquidadora de Baninter. A través de una querella formal ante la Procuraduría General de la República, exige una auditoría del proceso de enajenación de sus antiguos bienes, alegando que empresas como Delta Comercial fueron subvaluadas o mal administradas durante su venta, y denunciando que las autoridades reportan que su deuda original de 55 mil millones de pesos se mantiene intacta a pesar de las liquidaciones.
Existe evidencia contradictoria y un choque de narrativas en este proceso judicial reciente. Mientras Báez Figueroa solicita investigar a exfuncionarios del Banco Central y grupos empresariales privados por supuestas irregularidades, las entidades señaladas han ejercido su derecho a réplica. El Banco Central emitió un comunicado rechazando formalmente las acusaciones, argumentando que la complejidad de la liquidación se debió a un esquema de "banco paralelo" que ocultaba pasivos, y las empresas privadas han calificado las imputaciones de infundadas. Hasta el momento, este proceso se mantiene en fase de investigación sin decisiones firmes por parte de los tribunales.