Para establecer el perfil profesional de Pedro José Batista Caba, conocido públicamente como Pedro Caba, es necesario descartar primero las coincidencias onomásticas con figuras internacionales, tales como el escritor español Pedro Caba Landa, el médico Pedro Caba Doussoux, el exvicepresidente de la OMS Pedro Caba Martín y el exalcalde guatemalteco Pedro Caba Caba, con quienes no guarda relación. En la República Dominicana, el perfil examinado corresponde a un veterano periodista con más de cincuenta años de trayectoria que inició en 1963 como reportero deportivo del Listín Diario y evolucionó hacia el análisis económico y la asesoría política. A lo largo de su carrera, se documenta su servicio como asesor analista para los gobiernos de Joaquín Balaguer, Jacobo Majluta y Leonel Fernández. Además de su labor mediática, es autor de libros sobre historia económica, como "El desarrollo dominicano" y "Memos a Balaguer", y recibió en 2010 el Premio Excelencia Periodística Minera Pompilio Brouwer por su cobertura sobre el desarrollo del sector.
La influencia mediática de Caba se consolidó desde el sector público a través de su designación como Director General de la Corporación Estatal de Radio y Televisión (CERTV, anteriormente RTVD) durante dos periodos: 1999-2000 y 2009-2014. Bajo este cargo, estuvo al mando operativo de los canales de cobertura nacional (Canal 4 y Canal 17), así como de emisoras radiales como Dominicana FM y Radio Santo Domingo. Su rol directivo estuvo formalmente supeditado al Consejo de Administración de la corporación. En 2009, como funcionario, representó a la entidad estatal ante el Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL), abogando por la adopción del estándar europeo de televisión digital (DVB-T).
En el ámbito de los medios de comunicación partidistas y privados, Caba formó parte del Consejo de Dirección del periódico oficialista Vanguardia del Pueblo, órgano del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), donde publicaba análisis económicos que respaldaban políticas de las administraciones peledeístas. De forma paralela, en el sector privado, consolidó su propiedad mediática como dueño y productor del programa "De Buena Fuente", un espacio con presencia en televisión, radio y plataformas digitales (como el canal de YouTube "El Desarrollo Dominicano"). Los registros de la Oficina Nacional de la Propiedad Industrial (ONAPI) de 2020 documentan que es el titular de esta marca comercial, la cual ampara formalmente actividades de producción de medios, relaciones públicas y asesoría.
Los cruces de su actividad empresarial con la administración estatal también quedaron registrados en operaciones a nivel municipal. Documentos de transparencia confirman que Caba figuró como proveedor y contratista en el listado de suplidores del Ayuntamiento de Santo Domingo Este (ASDE) durante los años 2013 y 2014, firmando acuerdos de prestación de servicios profesionales y publicitarios. En cuanto al cumplimiento de normas de transparencia, un reporte de la Cámara de Cuentas del año 2016 incluyó su nombre en el listado de funcionarios que presentaron su declaración jurada de patrimonio de forma extemporánea, depositando su expediente con retraso en diciembre de 2014, tras la finalización de su gestión en la CERTV.
El registro público de Caba incluye diversos procesos y controversias administrativas. En materia civil ordinaria, figura en un fallo definitivo emitido por la Suprema Corte de Justicia en 2005 sobre un accidente de tránsito que no derivó en responsabilidades penales incompatibles con la función pública. Durante su gestión en CERTV, enfrentó en 2009 acusaciones formales por parte de productores radiales independientes sobre el cierre arbitrario del programa "Línea de Opinión", un hecho que generó alegaciones de censura motivada por críticas al gobierno; y en 2012, debió revocar el nombramiento de un director de prensa tras una paralización laboral de los empleados, quienes alegaron hostigamiento psicológico por parte del designado. Finalmente, en 2016, tras cismas internos en el PLD, fue excluido abruptamente del periódico Vanguardia del Pueblo, lo que la prensa atribuyó a su cercanía mediática con funcionarios de la administración de Danilo Medina frente a la facción de Leonel Fernández.