La reconstrucción de la identidad profesional de Augusto Romano requiere descartar formalmente a diversos homónimos con historiales judiciales o políticos, tales como Cesar Augusto Romano Molina en Bolivia, académicos y litigantes en Brasil y Argentina, y la figura histórica dominicana César Augusto Romano Pou. El Augusto Romano pertinente a esta investigación es un ejecutivo y empresario dominicano radicado en Nueva York. Posee un grado asociado por Miami Dade College, una licenciatura en administración por la Universidad Católica de Santo Domingo y un Executive MBA por la Universidad de Nueva York (NYU). Su trayectoria temprana incluye la fundación de ComuniQue Digital Agency en 2001 y AdVentures Digital Agency en 2010, entidades pioneras a través de las cuales introdujo la pauta en redes sociales tempranas en el país y participó en la estrategia digital de la campaña de Danilo Medina, hecho que lo llevó como panelista a la Cumbre Mundial de Comunicación Política en 2013. En el sector mediático dominicano, Romano no ejerce la propiedad accionaria primaria de periódicos o canales de televisión ni posee un rol de dirección editorial. Su posición es la de un arquitecto comercial y bróker tecnológico. Es el CEO y socio fundador de DIGO Interactive Media Network, una entidad corporativa constituida en 2013 para fungir como la alianza estratégica publicitaria del Grupo Corripio, responsable de monetizar de forma unificada el tráfico digital de sus medios impresos y televisivos (Hoy, Listín Diario, El Día, El Nacional). En 2018, Romano lideró una expansión corporativa al estructurar un 'joint venture' entre el Grupo Corripio y GFR Media de Puerto Rico (casa matriz de El Nuevo Día), consolidando la entidad transnacional Digo Hispanic Media, la cual aglutina el inventario de más de 80 grupos editoriales para impactar al mercado hispano en Estados Unidos. En cuanto a sus intereses comerciales públicos, su principal vehículo es DIGO INTERACTIVE MEDIA NETWORK, S.A.S., inscrita con el Registro de Proveedor del Estado (RPE) número 36150. Los estatutos públicos de esta sociedad no detallan la distribución porcentual exacta de las acciones entre Romano y las familias mediáticas aliadas. A través de esta empresa, mantiene relaciones contractuales frecuentes con el Estado dominicano, interactuando principalmente bajo la modalidad legal de 'Procesos de Excepción', un mecanismo normado por la Ley de Compras y Contrataciones Públicas (340-06) para la colocación de publicidad. Los registros de transparencia consolidan al menos 53 contratos adjudicados por un monto histórico aproximado de RD$ 26.5 millones provenientes de instituciones como el MICM, INDOTEL, el Ministerio de Interior y Policía y el programa Supérate. El escrutinio de repositorios judiciales, administrativos y penales en la República Dominicana confirma que Augusto Romano carece de condenas, procesos judiciales abiertos o sanciones. Los únicos hallazgos institucionales documentados consisten en retrasos rutinarios en el ciclo de cuentas por pagar por parte de agencias estatales hacia su empresa, lo cual representa una fricción contable ordinaria del Estado y no una infracción del proveedor. Su récord público lo define de manera verificable como un gestor corporativo especializado en la infraestructura de pauta digital y consolidación de audiencias hispanas.