«En Vivo Orlando Reyes» (y su espacio televisivo «Con Nombre y Apellido») es un medio dominicano de alcance regional radicado en la ciudad de Santiago. Conducido por el comunicador Orlando Reyes, su línea editorial se enfoca en el reportaje de sucesos, criminalidad local y denuncias ciudadanas de manera frontal. El proyecto opera mediante un modelo empírico de transmisión en vivo y se distribuye a través de plataformas digitales propias, además de emitirse en horario estelar de la televisión tradicional [1, 2, 3, 5, 16]. La estructura de propiedad de este ecosistema mediático se divide entre el ámbito digital y el televisivo. Orlando Reyes es el titular exclusivo y beneficiario final de sus redes sociales y de su canal de YouTube homónimo [1, 3, 4]. Por otro lado, su emisión tradicional se realiza a través de la señal de Telecontacto (canal 35/57), estación cuyo concesionario y propietario comercial registrado en la Oficina Nacional de la Propiedad Industrial (ONAPI) es el empresario Nelson René Díaz Ceballos, presidente del holding regional Grupo Medios del Norte. Este grupo también administra otras entidades como Galaxia TV y Contacto 91.7 FM. No existe evidencia pública de que Reyes posea participación accionaria en la empresa televisiva; su relación obedece a un modelo de arrendamiento o coproducción [5, 6, 9, 10, 11, 12, 13]. El modelo de financiamiento del medio descansa en tres fuentes documentadas. A nivel digital, percibe ingresos directos mediante la monetización de YouTube [2]. En el ámbito local, integra menciones publicitarias de entidades privadas como negocios de juegos de azar [17, 18, 19, 20]. Además, el andamiaje televisivo que amplifica su señal es receptor de fondos públicos, existiendo registros de contratos estatales adjudicados a Telecontacto y a Nelson René Díaz Ceballos por instituciones como la Dirección General de Comunicación para la colocación de publicidad oficial [21, 22, 23, 24, 25]. En materia de precisión e independencia institucional, el medio opera con marcadas ausencias de políticas de transparencia. No dispone de un sitio web corporativo, ni pública códigos de ética o normativas de rectificación de errores [1, 2]. Además, mezcla sistemáticamente el reportaje fáctico de los hechos con la opinión personal severa de su conductor sin diferenciación visual o discursiva, omitiendo la identificación de contenido comercial [17, 18, 19, 28]. Observadores de medios también le han señalado la evasión de temas de interés nacional en favor del sensacionalismo comunitario no verificado [39]. A nivel de controversias, su estilo frontal le ha generado múltiples frentes conflictivos. Documentalmente, el medio y su presentador enfrentan una querella penal y demanda civil por más de 100 millones de pesos interpuesta por la Asociación de Baloncesto de Santiago (ABASACA), bajo severos alegatos de difamación, extorsión e injuria [29, 30, 31, 32, 33], frente a los cuales el presentador ha mostrado una postura desafiante en público [34]. Adicionalmente, el comunicador denuncia frecuentemente ser blanco de amenazas contra su integridad física como represalia a su exposición de presuntos delincuentes locales [1, 36, 38].