Luna TV Canal 25 es un medio de comunicación de alcance regional radicado en Santiago de los Caballeros, República Dominicana. A diferencia de las grandes cadenas nacionales dominadas por conglomerados tradicionales de la capital, Luna TV opera bajo un modelo de radiodifusión independiente. El medio forma parte de un grupo de negocios centrado en los sectores de medios, publicidad y entretenimiento en la región norte. La entidad posee una fuerte influencia local, avalada por estudios de mercado y firmas analíticas que documentan su alta penetración y significativo impacto mediático en el Cibao y en plataformas digitales como YouTube.
La estructura de propiedad del canal está centralizada en el empresario de la comunicación Víctor Miguel Taveras Martínez, quien ostenta los cargos de presidente, director general y beneficiario final. A nivel societario, las operaciones financieras y las adjudicaciones de frecuencias se gestionan a través de la empresa 'Luna Azul TV, E.I.R.L.', inscrita formalmente bajo el Registro Nacional de Contribuyentes de la Dirección General de Impuestos Internos. Víctor Miguel Taveras también tiene intereses empresariales documentados en la gestión de derechos de transmisión deportiva y ha fungido como productor ejecutivo de espectáculos internacionales. En la parte editorial, el periodista Carlos Benoit ejerce el cargo documentado de director de prensa de la televisora.
El financiamiento de Luna TV muestra un modelo diversificado que amalgama ingresos del sector privado con múltiples contratos gubernamentales. A través de los sistemas transaccionales y de transparencia estatales, está documentado que la empresa proveedora 'Luna Azul TV, E.I.R.L.' es receptora recurrente de fondos públicos por conceptos de publicidad institucional. Diversas entidades del Estado, tales como el Ministerio de Educación (MINERD), el Poder Judicial, la Liga Municipal Dominicana (LMD), CORAASAN, INDOTEL, INTRANT, SISMAP y PROMESECAL, han adjudicado pagos documentados a favor del medio, lo que evidencia una dependencia parcial, pero sostenida, del presupuesto estatal.
En materia de transparencia corporativa y rigor fáctico, la organización presenta marcadas deficiencias documentadas. Su portal web oficial omite identificar proactivamente a sus propietarios, al beneficiario final o a la razón social de la entidad operadora, y carece de políticas editoriales explícitas o de un código de ética público. En cuanto a las políticas de verificación, Luna TV responde de manera eminentemente reactiva a los errores o falsedades emitidas, ejecutando rectificaciones y eliminaciones de contenido mayoritariamente bajo intimación o presión judicial. Asimismo, se documenta que en la transmisión de sus espacios la separación entre las noticias, las opiniones y la posible publicidad estatal no siempre se delimita con claridad ante sus audiencias.