El Pregonero es un medio de comunicación digital de la República Dominicana, operado por la empresa Grupo Mecca, SRL, con sede en la Zona Colonial del Distrito Nacional. El beneficiario final y director ejecutivo documentado del medio es Kelvin Ortiz Faña, un abogado, comunicador y periodista dominicano.
En el ámbito económico, la viabilidad de El Pregonero muestra una dependencia estructural de la publicidad institucional del Estado dominicano. El medio ha recibido adjudicaciones de diversas entidades gubernamentales, incluyendo el Ministerio de Trabajo, el Gabinete de Política Social, la Dirección de Aduanas, SeNaSa, la Superintendencia de Electricidad y la Presidencia de la República. La mayoría de estos contratos se han otorgado bajo la modalidad de procesos de excepción, sin pasar por licitaciones públicas estándar. Los datos sobre sus ingresos por publicidad privada no están disponibles públicamente.
El historial del propietario refleja vínculos directos con la política partidista, lo que representa un potencial conflicto de interés en la línea editorial. Kelvin Ortiz Faña inscribió en 2019 su precandidatura a regidor por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Sin embargo, en 2020 anunció su renuncia irrevocable a dicha organización para enfocarse en la dirección del medio, en su ejercicio jurídico y en la creación de un movimiento cívico independiente llamado MECA.
En materia de transparencia e integridad, El Pregonero identifica públicamente a su empresa matriz y proporciona canales de contacto verificables en su sitio web. Aunque no dispone de un código de ética público ni de un directorio formal de su equipo editorial, el medio exhibe prácticas activas de rectificación. Se han documentado instancias en las que la plataforma ha emitido el formato de Fe de Erratas para corregir públicamente errores sobre cifras gubernamentales e inexactitudes en la identificación de políticos.
El medio ha enfrentado controversias vinculadas a su cobertura política. Documentadamente, en diciembre de 2023, tras hacerse eco de supuestas irregularidades en una millonaria licitación de la Oficina Gubernamental de Tecnologías de la Información y Comunicación (OGTIC), el entonces director Bartolomé Pujals envió un documento legal a la dirección del medio. Mientras El Pregonero y la Red Nacional de Comunicadores Dominicanos denunciaron este acto como intimidación, el funcionario alegó que se trataba de una carta ejerciendo su derecho a réplica. Asimismo, el medio ha recibido acusaciones verbales de difamación por parte de un candidato a la alcaldía, aunque no hay registros de que dichas alegaciones hayan trascendido a instancias penales.